Encrucijada
Para hablar de mi identidad necesito mirar hacia atrás. Antes de convertirme en acompañante, ¡fui acompañada!
Para hablar de mi identidad necesito mirar hacia atrás. Antes de convertirme en acompañante, ¡fui acompañada!
Me motiva un compromiso profundo con el cuidado, la autonomía, el bienestar y la libertad de las personas que enfrentan esa decisión
Percibí cómo el cuidado y la acogida pueden impactar positivamente la vida de alguien
Esa experiencia reforzó mi compromiso con el cuidado y la empatía, y percibí cómo los compromisos pueden llevarnos por caminos significativos y transformadores
El acompañamiento debe ser libre de juicios, respetando las decisiones individuales y contribuyendo para una experiencia menos solitaria
Abortamos porque queremos vivir nuestras vidas con dignidad, y eso que nos motiva es ancestral
Alianzas de vida, materializadas en la capilaridad de las relaciones sociales
Acompañar ocupa el espacio de la intimidad, tanto como el espacio de la calle
El respeto de la decisión, sin críticas o juicios, es fundamental, porque cada mujer merece ser escuchada y comprendida
Mujeres de todos los orígenes, negras, blancas o indígenas, comparten un fardo común: la lucha por la autonomía sobre sus elecciones