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Soy dos, estoy partida

Ser acompañante, en este contexto, en silencio, sobre una memoria negada, un compartir interrumpido, que produce tecnologías de resistencia y subversión, pero que también es robo. Yo soy dos porque estoy partida, por la negación del derecho a decir que estoy aquí.

Soy yo y soy esa que levanta las tapas de las alcantarillas en el segundo de silencio.

Soy yo y soy esa que atraviesa las grietas y fisuras, los pasos de aire.

Soy yo y soy esa que vive sola, sin memoria, sin compartir.

Allá en la humedad, en la oscuridad, sola.

Con su fuerza, sus ojos nocturnos,

su piel adaptada, permeable, plegable,

resistente, ella encuentra el paso

a ella le doy abrigo.

En el pantano bajo mi vientre, en el laberinto de las aguas, sangre, raíces.

Camuflada entre órganos, bajo los intestinos.

Sube al sol bajo mi cara, somos ella y yo en ese rostro,

bajo el sol cuando es pausa, interludio.

Bajo el sol por las paredes húmedas debajo de las calles.

Abajo, en el silencio oscuro de los pantanos, sangre, agua, raíces.