Como muchxs acompañantes, comencé acompañando abortos al ayudar a una amiga que me dijo, al finalizar su proceso, que jamás esperó que un aborto le fuera a restituirla dignidad robada en sus partos; que, de todas sus gestaciones, aquella había sido la única que finalizó sin violencia para ella. Al escuchar eso, me di cuenta de que no podría parar de acompañar. Ahí comprendí que un aborto no es una experiencia que se viva solx. No habríamos existido en la superficie de este planeta sin esas relaciones de colaboración, acogida, vínculos, producción de sentidos. Abortamos porque queremos vivir nuestras vidas con dignidad, y eso que nos motiva es ancestral.

Foto autoral, grafiti realizado en el trayecto de la marcha del 36º Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y NoBinaries, Bariloche/Furilofche, Argentina, 2023.