El tejido de los días
Acompañar ocupa el espacio de la intimidad, tanto como el espacio de la calle
Acompañar ocupa el espacio de la intimidad, tanto como el espacio de la calle
El respeto de la decisión, sin críticas o juicios, es fundamental, porque cada mujer merece ser escuchada y comprendida
Mujeres de todos los orígenes, negras, blancas o indígenas, comparten un fardo común: la lucha por la autonomía sobre sus elecciones
Estar presente como un pilar de apoyo en medio del dolor y el miedo de otra persona es una responsabilidad inmensa, pero también un privilegio
En una sociedad que les niega a las mujeres el derecho a decidir sobre sus propios cuerpos y sus vidas, el acompañamiento se convierte en un territorio de resistencia y afirmación
Para mí, ser mujer en un mundo lleno de juicios, es un acto de resistencia
Acompañar es ese hacer directo, autónomo, que no depende de la buena voluntad de los poderosos, que no toca la puerta: la derrumba y entra
A veces me siento más sola porque no podemos hablar. Una parte de la vida queda relegada al silencio
Escapa el miedo que invade el cuarto. Es de noche, es el norte, el país duerme. Nosotros despertamos. Despiertas, envueltas en miedo vemos la esperanza flotar en el aire
Libertad, empatía, feminista, placer, cuidado