Historia de la escoba
Acompañar no cambia la vida, pero expande el mundo
Acompañar no cambia la vida, pero expande el mundo
La práctica del acompañamiento implica pensar con la otra el antes, el durante, el después
Identidad es un concepto que de alguna manera constriñe y tiende a encasillar las personas, por eso prefiero hablar de construcción de subjetividad
El acompañamiento se metió en mi vida y lo atravesó todo
Mi primer acercamiento al aborto fue la experiencia de mi hermana, quien tuvo su proceso desde la soledad, la clandestinidad y también el miedo
Ser acompañante me ha hecho una mujer de red, solidaria, compañera, amorosa
Pude empezar a abrazar el aborto como un ejercicio de libertad y de autonomía corporal que no se le debería negar a nadie
Me sentí tranquila porque lo que pensé que despertaría emociones negativas, como la culpa, no produjo más que el deseo de seguir acompañando y dignificando el aborto
Acompañar es ser cómplices de esos actos de libertad, actuando siempre desde la empatía y el cuidado
Me ha llevado a resignificar miedos e inseguridades que antes tenía