El dolor más grande
Mi primer acercamiento al aborto fue la experiencia de mi hermana, quien tuvo su proceso desde la soledad, la clandestinidad y también el miedo
Mi primer acercamiento al aborto fue la experiencia de mi hermana, quien tuvo su proceso desde la soledad, la clandestinidad y también el miedo
Ser acompañante me ha hecho una mujer de red, solidaria, compañera, amorosa
Pude empezar a abrazar el aborto como un ejercicio de libertad y de autonomía corporal que no se le debería negar a nadie
Me sentí tranquila porque lo que pensé que despertaría emociones negativas, como la culpa, no produjo más que el deseo de seguir acompañando y dignificando el aborto
Poder gritar, luchar, protestar y sacar la ira
Motiva mi activismo el hecho de saber que pongo toda mi disposición, tiempo y cariño en una labor que es más grande que yo
La fotografía testimonial fue tomada por alguien desconocido, a quien se lo pedí, el día siguiente a mi segundo aborto. Cuando recibí la actividad pensé… Leer más »Ponerse en el centro
La experiencia más significativa fue cuando acompañé a una mujer mayor que tenía la misma edad de mi mamá. La mujer tenía 5 hijos y… Leer más »La gran contención de una niña
Mi activismo comenzó porque ayudaba a conseguir arriendo de lugares para que pudieran hacer los procesos presenciales, pero aún no era oficialmente parte de la… Leer más »Esa niña que acompañé, era yo misma
Recuerdo en la pandemia, año 2020, a una mujer treintañera. Estaba muy determinada con su decisión, sus motivos eran muy fuertes como todas quienes deciden… Leer más »Me enamoré de acompañar