Mi arte representa una parte del camino que he podido recorrer siendo acompañante. Las historias, las angustias, los encuentros, las risas, la sinergia que solo puede ser originada con el tiempo y la experiencia.
Cada mujer, cada acompañamiento, cada compañera, cada caso, cada procedimiento es un es un pedacito que construye una narrativa amplia, profunda y diversa en el mundo de ser acompañante de aborto.
Motiva mi activismo el hecho de saber que pongo toda mi disposición, tiempo y cariño en una labor que es más grande que yo, que permite que confiemos, apoyemos y ayudemos a tejer redes entre mujeres.
Así mismo, hacer parte de un grupo increíble de mujeres que entendemos el aborto como una fuente de bienestar para todxs, donde cada día trabajamos en ser un lugar seguro para quienes nos necesitan. Finalmente, es la idea de responder a la confianza que depositan quienes nos buscan para ser acompañadas, para tener procesos amorosos, cuidados y bajo sus propias condiciones, sencillamente es una oportunidad increíble y sobre todo gratificante.
