Hay que hablar
Lo que no se habla no existe, como nadie habla, es un secreto que quienes viven guardan abajo de la alfombra
Lo que no se habla no existe, como nadie habla, es un secreto que quienes viven guardan abajo de la alfombra
Desde que soy acompañante mi identidad es fortaleza
De un lado de la calle es legal (Uruguay), del otro no (Brasil). De un lado, enterarse de un embarazo no deseado no te expone a arriesgar tu vida. Del otro lado, las mujeres exponen su salud e integridad física para poder decidir
No solamente acompañarlas, sino realmente luchar por esas decisiones y visibilizar que en muchos lugares esto es una problemática muy cruel
Lo malo no se va cuando termina la reunión, pero lo bueno tampoco. El agradecimiento que sienten, la tranquilidad en el aire después de una consulta. Es reconfortante. No acompaño abortos, soy acompañante de abortos
El trabajo con compañeras, el trabajo con la comunidad, el sostén, el activismo cuando se pone en juego por una acción tan transformadora y tan trascendental
Soy estudiante de medicina, además de acompañante. Ambas cosas son parte de mi identidad y mi vocación y habitan armónicamente en mí
Elegí el corazón oaxaqueño con nombres escritos en el cuerpo. Podría ser yo misma recordando mis experiencias de aborto
No solo ha cambiado mi vida, sino la manera de vivirla
Ser libres es un arte