Soltar toda la culpa y el dolor
Seguimos construyendo, creyendo y apostando por emanciparnos de lo que se nos ha establecido: la culpa por gozar, la culpa por disfrutar, la culpa por cualquier error
Seguimos construyendo, creyendo y apostando por emanciparnos de lo que se nos ha establecido: la culpa por gozar, la culpa por disfrutar, la culpa por cualquier error
Acompañar se volvió un camino de ida, un camino de vida. Un camino que caminamos juntas desde entonces
Mis relaciones interpersonales cambiaron, yo cambié. Esto se traduce en que llevo una red mujeres dentro mío
Es vivir una doble vida, como los bandoleros que le robaban a los ricos para darle a los pobres
Cuando decidimos y nos sentimos acompañadas, logramos todo lo que queremos
El activismo me trajo amigues que también están luchando por la misma causa, que comparten principios innegociables y que creo que no encontraría en otros espacios
Todo cambió en mi vida desde que me volví acompañante
Devenir acompañante abrió un campo infinito de posibilidades en mi vida. Un cosmos, un multiverso, un portal
Cuando encontré la tecnología feminista del acompañamiento, sentí que podía reinventarme muchas veces
No se trata sólo de mí o del otro, se trata de nosotros en una eterna confluencia