Devenir acompañante abrió un campo infinito de posibilidades en mi vida. Un cosmos, un multiverso, un portal. Una galaxia que se expande y se amplifica en cada gesto acompañante. Muchas cosas cambiaron. En mi trayectoria como activista y persona investigadora sobre el tema, cambió lo que conozco sobre el mundo. (Des)aprendo a habitar los territorios de otros modos, abortando todo lo que restringe la vida, para gestar una vida fluida.
Acompañar abortos es erótico, produce vida, ese gesto de acompañar amplificó mis horizontes sobre otros modos de sentir y pensar sobre la vida. Una ética trans-abortera va gestando otros gestos en mi existencia, con las enseñanzas de las que vinieron antes de mí, con las que caminamos juntes y con quien está llegando.
