El tejido de los días
Acompañar ocupa el espacio de la intimidad, tanto como el espacio de la calle
Acompañar ocupa el espacio de la intimidad, tanto como el espacio de la calle
Para mí, ser mujer en un mundo lleno de juicios, es un acto de resistencia
Yo soy dos porque estoy partida, por la negación del derecho a decir que estoy aquí
Poner en práctica mis convicciones en el acompañamiento en concreto, me transforma y enriquece
Juntas somos muralla y movemos al mundo
La música, cargada de amor y resistencia, parece transformar el sufrimiento en coherencia, en una lucha que se disfruta, con la certeza de que el cambio está en camino
Soy estudiante de medicina, además de acompañante. Ambas cosas son parte de mi identidad y mi vocación y habitan armónicamente en mí
Cuando acompañamos siento que estamos realmente llevando a la práctica un proyecto político
Una identidad más familiar, de una familia, de una madre militante por el derecho al aborto
Desde que soy acompañante mi identidad es fortaleza