El compromiso genuino
En una sociedad que les niega a las mujeres el derecho a decidir sobre sus propios cuerpos y sus vidas, el acompañamiento se convierte en un territorio de resistencia y afirmación
En una sociedad que les niega a las mujeres el derecho a decidir sobre sus propios cuerpos y sus vidas, el acompañamiento se convierte en un territorio de resistencia y afirmación
Para mí, ser mujer en un mundo lleno de juicios, es un acto de resistencia
Acompañar es ese hacer directo, autónomo, que no depende de la buena voluntad de los poderosos, que no toca la puerta: la derrumba y entra
A veces me siento más sola porque no podemos hablar. Una parte de la vida queda relegada al silencio
Escapa el miedo que invade el cuarto. Es de noche, es el norte, el país duerme. Nosotros despertamos. Despiertas, envueltas en miedo vemos la esperanza flotar en el aire
Yo soy dos porque estoy partida, por la negación del derecho a decir que estoy aquí
Si vienes, me quedaré callada y / no te diré palabras agresivas; / no te preguntaré porqué, ahora, / ni cómo, ni lo que sabías
Es caminar juntas, siguiendo el ritmo de quien nos necesita
La práctica de acompañamiento se basa en la soberanía de nuestros cuerpos, a veces parece que a nivel social solemos obviarla
La música, cargada de amor y resistencia, parece transformar el sufrimiento en coherencia, en una lucha que se disfruta, con la certeza de que el cambio está en camino