El silencio
A veces me siento más sola porque no podemos hablar. Una parte de la vida queda relegada al silencio
A veces me siento más sola porque no podemos hablar. Una parte de la vida queda relegada al silencio
Escapa el miedo que invade el cuarto. Es de noche, es el norte, el país duerme. Nosotros despertamos. Despiertas, envueltas en miedo vemos la esperanza flotar en el aire
Yo soy dos porque estoy partida, por la negación del derecho a decir que estoy aquí
Acompañar es ese hacer directo, autónomo, que no depende de la buena voluntad de los poderosos, que no toca la puerta: la derrumba y entra
Estar ahí para apoyar y acompañar una travesía que le pertenece a cada persona que acompaño