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Escuchar y ser la voz de alivio

En este poema busco transmitir lo que significa para mí acompañar a mujeres que atraviesan el proceso de un aborto con medicamentos, aunque no esté físicamente presente.

A través de palabras y mensajes, mi papel es ser una guía en la distancia, alguien que ofrece apoyo sin juzgar, brindando un espacio seguro donde puedan expresar sus miedos, dudas y emociones.

En cada mensaje que envío intento crear una conexión, ser un refugio en el caos y la incertidumbre, ayudando a que el proceso sea más llevadero.

El acompañamiento, para mí, es escuchar con empatía, proporcionar información clara y ser una voz de alivio en medio de una situación tan delicada y difícil. Es estar allí, aunque sea en la distancia, y recordarles que no están solas.