Me motiva la marea verde que me sostiene. Poder estar para otres. Las injusticias me llenan de rabia y la rabia me moviliza a actuar, a pensar, a imaginar y construir otros mundos posibles. Es el aterrizaje explícito de un deseo de hacer las cosas distintas, de tomar la vida por nuestras propias manos.
Me motiva creer que hay cosas por las que vale la pena estar, aún cuando todo está en llamas. Hay un poema hermoso que dice algo así como: el mundo está en llamas y vivir está difícil, pero tengo la certeza de que en todas partes, la gente que amo, está haciendo cosas pequeñas y transformadoras.
La posibilidad de poder hacer en colectivo, sujetar esa manito como las nutrias para que la corriente no nos lleve, sentir que la marea nos sostiene, que estamos en movimiento.
