En esta oportunidad, en el ejercicio número cuatro, no conté con mucho tiempo para poder hacer una creación “realmente” artística. Entonces, utilicé recursos que tenía, que había ido juntando en encuentros feministas que he participado en América Latina. Uno de ellos fue el EFLAC, en El Salvador, el año pasado y también en la Asamblea General de Red Compañera.
La verdad, siempre tengo estas pegatinas y estas postales guardadas en un sobre y, de vez en cuando, me gusta reencontrarme con ellas y me gusta leer qué es lo que dicen. Siento que es un poco reencontrarme con la práctica de lo que para mí es el acompañamiento. He entendido la decisión de aborto, pero también la decisión de acompañar los abortos en pos de la autonomía, que entiendo que en muchos lugares desafían la clandestinidad y, justamente por eso, las redes existimos, resistimos y vamos a seguir luchando por ese aborto libre, seguro y feminista que tanto deseamos para todas las personas con capacidad de gestar. Entonces, por eso es que aparecen un poco como algunas pegatinas de Las Parceras, algunas también de Las Tías. Entonces, me parece que la práctica del acompañamiento, para mí, va de la mano de eso, ¿no? De poder promover la autonomía, la decisión, los cuerpos libres y desafiar muchas veces las normas, las leyes, los mandatos.
En esta oportunidad, reuní este montón de pegatinas hermosas que guardo y con las que seguido me encuentro para poder pensar este ejercicio número cuatro y pensar qué es la práctica del acompañamiento para mí, que bueno, que es eso que ya dije anteriormente y me llena de orgullo realmente hacerlo. Me llena de alegría y de satisfacción ser parte de una red y estar ahí, estar acompañando, estar sosteniendo, estar cuidando, pero un cuidado amoroso, cálido, respetuoso, sensible, comprometido. Creo que, en algún punto, todas estas pegatinas de otras redes, un poco, intentan reflejar qué significa la práctica, el acompañamiento para mí y cómo al día de hoy puedo decidir describirlo.
