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Más seguro y más amable

La foto que estoy subiendo soy yo en el 2018. Tenía aproximadamente unos 22 años, acababa de salir de la religión, estaba en medio de una relación violenta y fue el primer año en el que yo me di la oportunidad de pensar que si necesitaba abortar, lo iba a hacer porque no iba a tener un hijo de esa persona. Y era un proceso súper difícil para mí porque todavía todo lo que… o sea, aún hoy en día, creo que hay muchas cosas arraigadas en la religión que no he podido sacar del todo de mí, pero en ese momento era como mucho más complicado para mí siquiera hacerle frente a la idea. No tuve que hacerlo porque al final fue un susto, pero siquiera pensar en el tema fue súper doloroso, y me dio muchísimo miedo y fueron unos días muy estresantes. No conocía de las Comadres en ese momento, no sabía que había esa opción. Yo, la verdad, estaba dispuesta a irme a meter a un lugar horrendo con tal… porque, en serio, para mí la idea de un embarazo con esa persona era lo peor que podía pasar.

Entonces, ¿por qué pongo esta foto como lo que me motiva en mis acompañamientos de aborto? Porque siempre pienso que hay un montón de chicas que pueden estar en esa situación en la que yo estuve, que para mí fue un susto, pero que para ellas es una realidad. Y si ya todo es tan complejo, y si ya este mundo es tan cruel con nosotras, y si ya te han puesto mil taras mentales desde que tienes memoria, intento que mi acompañamiento haga de ese momento un momento más llevadero, haga de eso un lugar seguro, porque seguramente el resto de sus cosas no están seguras o no lo sé. Pienso esto, si el resto de situaciones no están siendo amables con ellas y no están siendo seguras para ella, al menos yo puedo serlo.

Eso me motiva, claro, obviamente me motivan las personas a las que acompaño, pero me motiva esta persona que fui en su momento y pensar que hay chicas chiques que pueden estar en esa situación en la que yo estuve. Y eso, querer crear este ambiente como más seguro, como más de compañía para ellas.