Cuando recibí este ejercicio lo primero que se me vino a la mente fue una mariposa, con ella poder plasmar ese símbolo de transformación y libertad.
Al igual que la mariposa, que pasa por un proceso de metamorfosis, a través del acompañamiento feminista deseo informar y dar ese apoyo para que tomen decisiones sobre su propio cuerpo y su vida libremente, pudiendo despojar patrones preestablecidos, pudiendo soltar culpas. Este proceso de apoyo y defensa de derechos es como un vuelo hacia la autonomía, donde cada persona con capacidad de gestar es agente de su propia transformación. La mariposa también representa la resiliencia, reflejando cómo, a pesar de las adversidades, podemos encontrar el camino hacia la libertad y el control sobre nuestras decisiones reproductivas.
