Saltar al contenido

Luchar es como bailar

No me siento convocada a acompañar desde el dolor y la rabia, aunque ambas emociones las he sentido innumerables veces. Con el texto libre para responder la pregunta sobre las motivaciones quise ponerme en el centro en mis sentires.

En un inicio no conocía las militancias feministas de cerca, tampoco me sentía suficientemente ilustrada ni hábil para participar. En este sentido a la lucha la comparo con el baile, porque se hace más suave cuando te sientes parte, cuando se hace colectivamente, los miedos y las inseguridades se disipan.

Por otra parte, el deseo siempre tiene que estar en una tarea tan digna y clandestina como esta. Acompañamos porque queremos, porque hemos sido acompañadas en muchos aspectos de nuestra vida, porque ninguna se hace sola, y porque ninguna tiene por qué sentirse sola

pienso en la risa de quien se reconoce libre
en la experiencia de la buena acompañante de baile
en la paciencia de quien con una frase te complica la mente

tenia ganas de bailar pero no me atrevía
tenia ganas de cantar pero tampoco sabía
tenia ganas de amar pero estaba dolida
tenía ganas de luchar pero con quién no había

no era la uníca que en parapeto de la vida
no encontraba compañeras de coreografíia
no estaban ausentes, simplemente no las veía
en la clandestinidad constantemente existían

clandestinas pero no invesibles
me convocaron a sentirme libre
aprendí a bailar entre rebeldes
sumada a la coreografía perceptible

Aprendí que estaba bien
no saber bailar, cantar, amar, luchar
pero ganas y deseo significan similiar
y es esencia de perceptibilidad