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Dualidades

La práctica del acompañamiento es fuerza y andar en colectiva, es permitirme hacer parte de la vida de otra persona para apoyarle en sus decisiones. En este caso quise representar en la arpillera la multiplicidad de sentires, la posibilidad de muchos significados y de tener varias capas.

Así como el acompañamiento no es lineal y me enfrenta con diferentes aspectos de mí misma y de quienes acompaño, el trabajo que implica el poner tela sobre tela es parecido al acompañar con diferentes esfuerzos y tiempos, pensando cada puntada y a veces equivocándonos y haciéndonos nudo.

El acompañamiento es dual, puede ser amor y odio, sol y sombra, guerra y paz.