Desdoblada es un ensayo libre que reflexiona sobre las dos identidades con las que juego en mi vida como acompañante en el contexto de criminalización del derecho a abortar en Perú y arremetida anti derechos que sufrimos en Abya Yala y el resto del mundo.
Desdoblada
Cuando empecé a acompañar elegí un nuevo nombre, por el que me llaman cuando necesitan que les acompañe a abortar.
“Hola, soy Alba y estoy acá para cuando puedas conversar.”
Alba, que soy yo pero a la vez no, saluda así y es la que habla sobre cómo abortar, los signos de alarma, la que manda los audios y la que cuenta sus propias experiencias de aborto para que la otra sepa que no es tan feo, ni tan complicado como nos han hecho creer. La que les dice que aborto no es muerte, que aborto es vida, que puede ser amor. Alba tiene otro número de teléfono, no usa WhatsApp y no tiene apellido, aunque tenemos varias cosas en común.
Ella también es mamá de Ramiro, ella también ha tenido ocho abortos que decidió tener. Ella también sufrió violencia física y psicológica por años, ella también sabe que un aborto puede ser la celebración de una misma y un rito para abortar todo lo que ya no queremos.
“Quiero decirte, antes que nada, que este es un espacio seguro que se sostiene desde la confianza mutua. Debido al contexto de criminalización es importante que sepas que no compartiremos tus datos ni nada de lo que nos cuentes por aquí con nadie bajo ningún motivo, salvo que con tu consentimiento tengamos que consultar con alguna obstetra aliada”.
Alba habla con las personas con las que acompaña de la forma en la que le gustaría que le hubieran hablado… si ella se hubiera atrevido a pedir ayuda, compañía.
“Hacemos todo desde el amor y desde la firme convicción de que ninguna debería pasar por esto sin tener información correcta a mano y acompañada. Otras experiencias de aborto son posibles”. Cuando Alba acompaña a cualquier persona que llegue pidiendo ayuda, también se acompaña y sostiene a sí misma, a Kat. El poder de curarse está en ella.
Alba, soy yo. Alba soy siempre yo.