Mi primera motivación es dar opciones. Con respecto a una historia personal de lucha por el bienestar colectivo, por defensa de lo común, he aprendido que es imposible ese deseo sin lograr que a la vez la mitad de la población que somos las mujeres logremos, plena libertad, igualdad en cuanto a nuestra vida, que en conclusión es la vida de la humanidad.
Mi segunda motivación es lograr siempre escuchar y aprender, de las experiencias, de lo que cada atención significa. Empatizar sin tener contacto, solidarizarse, ocuparse es una experiencia que valoro en demasía, evita la enajenación y la abstracción de la realidad.
Es una experiencia que parece impersonal, pero te asombra cómo se conecta con alguien que no conoces, o ni te imaginas.
