Somos hebras del mismo cabello, hilos del mismo tejido.
El acompañar me ha hecho mucho más consciente del poder y potencia de mi escucha, de mi palabra y de mi postura para con la otra. Me ha llevado a asomarme a su intimidad fugazmente pero en forma contundente en su devenir… y en el mío.
Los acompañamientos me han veteado, y dado forma a hendiduras, que se alborotan cada vez q me piden apoyo, cada vez q siento la necesidad de utilizar mi palabra o escucha, para un otro.
Esas vetas, son hebras de una larga y frondosa cabellera que me habita y me recuerda: somos hebras del mismo cabello, hilos del mismo tejido.
