Una espiral que se abre
Acompañar sigue siendo un acto material, pero en nada banal. Es un acto potente, de esos que te están retando, enseñando, constantemente
Acompañar sigue siendo un acto material, pero en nada banal. Es un acto potente, de esos que te están retando, enseñando, constantemente
Es una identidad muy mía, muy privada, muy cómplice que me gusta y me permite creer en otros mundos
Ha redefinido mis creencias, mis relaciones y mi forma de entender el mundo
Las que acompañamos y llevamos años haciéndolo, es porque lo hemos priorizado en nuestra vida
Acompañar no cambia la vida, pero expande el mundo
La práctica del acompañamiento implica pensar con la otra el antes, el durante, el después
Motiva mi activismo el hecho de saber que pongo toda mi disposición, tiempo y cariño en una labor que es más grande que yo