Para mí acompañar abortos es validar una desición penalizada socialmente. Acompañar es abrazar un cuerpo que tomó una decisión desde el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos y en el cual se considera que el cuerpo es autónomo y soberano.
Describo la práctica de acompañar abortos como un ejercicio bajo el marco de la salud comunitaria en el cual se brinda información sobre cómo llevar un aborto, antes, durante y después. Se parte de la premisa de que la persona que aborta tiene agencia y tiene todas las capacidades para cuidar de sí en este proceso, yo solo me encargo de acompañar ese camino, brindando herramientas para que sea un proceso menos doloroso.
