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Abortar es tan legítimo como parir

En este poema vínculo la transformación que enfrentó mi vida al acercarme al feminismo. Cómo redefinió mi mirada de la realidad, de mí misma y de lo que veía que sucedía a mi alrededor.

Vinculo mi mirada sobre el feminismo directamente a mi formación como acompañante abortera y a la potencia de la acción molecular que multiplica las posibilidades de transformación del cotidiano de muchas mujeres y diversidades.

POEMA MILITANTE

El feminismo me enseñó que abortar

era tan legítimo como parir.

Me dio algunas lecciones importantes

me dijo, por primera vez:

No fue tu culpa.

El feminismo me enseñó, por ejemplo,

a pensar como mujer en un mundo creado

por y para los hombres

y a defender mi derecho a existir,

me dijo que podía habitar el error,

la incorrección, la belleza y la contradicción.

El feminismo me dijo que al violador se le llama violador,

al acosador, acosador,

y al pedófilo, pedófilo

así este sea un maestro, un diputado o un honorable franciscano.

El feminismo me enseñó a estar alerta,

pero también a valorar la vida y a amarla profundamente

a compartirla con mis amigas

a reconstruir en ellas mi nueva y tan deseada familia.

El feminismo, además, me dijo un día:

Si necesitas abortar, aborta

aprende a acompañar a otras

nada de esto será terrible

no eres la única

no estamos solas

somos millones, estamos en todos lados

búscalas, siembra estas ideas como si se tratara de semillas

otras mujeres florecerán, no importa el tiempo que demore

trabaja en ello, cree en ello más que en nada

nos están matando

los hombres y sus estados

las instituciones y sus ministros

otras mujeres serviles a los intereses del amo.

Intenta, construye, persiste,

Intenta, construye, persiste,

no te olvides que somos millones

y aunque no nos veas

estamos en todos lados.