Conocí y empecé a practicar el collage hace algunos años. No tardé en conectar con él porque a veces me cuesta poner en palabras lo que pienso o siento, y creo que las amplias posibilidades que esta herramienta ofrece me abrazaron y aún me abrazan. Porque aun cuando crees no saber qué o cómo responder, al revisar revistas y otros materiales van apareciendo y formándose las respuestas, transformándose y cobrando sen do en cada recorte, en cada elemento que se coloca.
Es un proceso creativo bastante poético para mi, porque me recuerda a la vida misma y todas sus transiciones y transformaciones. Empecé a llevar más procesos de collage gracias a la llegada de las Serena a mi vida, participando en diversos espacios facilitados y gestionados por ellas; en los que poco a poco fui conectando con la necesidad de acompañar. Fue duro para mí darme cuenta y soltar la culpa que cargaba por haber abortado, producto de la desinformación e incluso la falta de compañía y sensibilidad con la que había atravesado mi proceso.
Cuando supe del acompañamiento en red que hacían las Serenas, comencé a entender que no había la necesidad de verme y ver a otres a través de esos ojos, supe que otras formas eran posibles. Reconocí que quería acompañar a otras personas en sus procesos, emancipándonos de la opresión, luchando acompañando, democratizando los medicamentos, decidiendo por este camino en el que se acompaña a otres mientras deciden; escuchándonos amablemente, haciendo justicia social colectiva, esa que se nos arrebata a niñas, jóvenes, mujeres y personas con capacidad de gestar cuando se les niega el acceso al aborto terapéutico, cuando se criminaliza nuestras autonomías, cuando quieren obligarnos a gestar, parir y maternar en contra de nuestras voluntades. Me parece muy poderoso poder traducir todo este mar de sentipensares a través de imágenes y permitirme sentir, escucharme y dejar que el trazo que pinta mi mano me guíe. Seguimos y seguiremos encontrando las grietas para resistir, acuerpándonos, porque no es justo que lo que debería ser considerado y garantizado como un derecho, sea un delito.
