El ser acompañante impacta en mi identidad, me hace tener conciencia crítica, ser más solidaria, más sorora, más humana, más empática, más activa y militante de la lucha por la igualdad, por la justicia y la equidad. Me hace tener más compromiso y responsabilidad con mi formación en relación a la Educación Sexual y Reproductiva para poder dar respuestas precisas ante los miedos y prejuicios que puedan existir en torno al aborto y, por último, me hace sentir satisfecha porque soy un ejemplo para mi hija, porque cada día, intento inculcar valores feministas claves para su desarrollo social y espiritual.
Me despido con el lema “LA MATERNIDAD SERÁ DESEADA O NO SERÁ” LA IMAGEN DE ESTA PREGUNTA ME IDENTIFICA COMO MAMÁ, PERO TAMBIÉN COMO UNA MADRE QUE RESPETA Y ACOMPAÑA A CADA MUJER EN LA DECISIÓN DE QUERER SER MADRE O NO, DE QUERER TENER SÓLO UN HIJO Y DE ENTENDER QUE ES SU CUERPO Y ES SU DECISIÓN.
